{"id":3680,"date":"2021-02-07T20:30:16","date_gmt":"2021-02-08T01:30:16","guid":{"rendered":"http:\/\/derechosinfronteras.pe\/?p=7148"},"modified":"2021-02-07T20:30:16","modified_gmt":"2021-02-08T01:30:16","slug":"segunda-ola-de-la-covid-19-en-espinar-y-chumbivilcas-demandas-no-atendidas-exclusion-y-efectos-a-la-salud-y-economia-local","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/segunda-ola-de-la-covid-19-en-espinar-y-chumbivilcas-demandas-no-atendidas-exclusion-y-efectos-a-la-salud-y-economia-local\/","title":{"rendered":"Segunda ola de la COVID-19 en Espinar y Chumbivilcas: demandas no atendidas, exclusi\u00f3n y efectos a la salud y econom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>\u00c1rea de Comunicaci\u00f3n, Incidencia y G\u00e9nero<\/strong><\/p>\n<p>Desde que empez\u00f3 el estado de emergencia por la COVID-19, muchas localidades de Chumbivilcas y Espinar afrontaron la p\u00e9rdida de sus productos y la descapitalizaci\u00f3n, as\u00ed como los efectos de los conflictos con las empresas mineras que siguieron operando sin muchas restricciones.<\/p>\n<p>El 16 de marzo pr\u00f3ximo se cumplir\u00e1 un a\u00f1o desde el inicio del estado de emergencia sanitario por la pandemia de la COVID-19 en el Per\u00fa. La llegada del SARS-CoV-2 tuvo efectos mortales en la salud de la poblaci\u00f3n, afect\u00f3 la econom\u00eda y otros aspectos de la vida de las y los ciudadanos.<\/p>\n<p>Las comunidades campesinas, muchas de ellas ind\u00edgenas u originarias, tambi\u00e9n sufrieron las consecuencias de la pandemia. No obstante, su situaci\u00f3n no ha sido visibilizada ni es atendida por el Gobierno de turno.<\/p>\n<p>Espinar y Chumbivilcas son dos provincias de la regi\u00f3n Cusco con una importante presencia de poblaciones campesinas. Seg\u00fan la Base de Datos Oficial de Pueblos Ind\u00edgenas u Originarios del Ministerio de Cultura, en Espinar hay 74 comunidades originarias, mientras que en Chumbivilcas habitan 75 pueblos reconocidos en esa categor\u00eda.<\/p>\n<p>En ese punto es necesario precisar que hay un grupo importante de comunidades que se reconocen como originarios y han anunciado que empezar\u00e1n sendos procesos para ser incluidas en la lista del Ministerio de Cultura.<\/p>\n<p><strong>Las afectaciones <\/strong><\/p>\n<p>Cuando el Gobierno\u00a0 dispuso la cuarentena r\u00edgida se cerraron las v\u00edas de acceso y salida de las comunidades y se redujo la comercializaci\u00f3n de productos en los mercados locales y regionales en contraste con lo que ocurr\u00eda en tiempos normales. Los ronderos estuvieron a cargo de controlar el paso de los viajeros para evitar la propagaci\u00f3n del virus.<\/p>\n<p>Yobana Laime es una lideresa de la comunidad campesina de Ccoyo (Chumbivilcas), que tiene unos 180 miembros.\u00a0Yobana, integrante de las Defensor\u00edas Comunitarias Cosi Q&#8217;oyllor, dice que, desde el inicio del estado de emergencia, los comuneros han sufrido una serie de perjuicios.<\/p>\n<p>El cierre de los mercados y las restricciones al tr\u00e1nsito imposibilitaron el a\u00f1o pasado la venta de sus productos, as\u00ed como impidi\u00f3 el proceso de abastecimiento de v\u00edveres que eran parte de su dieta habitual. \u201cNosotros producimos hortalizas, frutales y otros, pero como se cerr\u00f3 todo y no hab\u00eda transporte, entonces, no pod\u00edamos vender. El a\u00f1o pasado hubo gran p\u00e9rdida de frutales y ma\u00edz\u201d, explica la lideresa.<\/p>\n<p>Cuando un campesino lograba trasladar su mercanc\u00eda a Santo Tom\u00e1s, capital de Chumbivilcas, no contaba con un espacio para vender. \u201cLos revendedores llegaban primero a Santo Tom\u00e1s y copaban los mejores puestos, y dejaban espacios para los comuneros donde casi no se vend\u00eda\u201d, se\u00f1ala Yobana. Los alcaldes nunca implementaron medidas a favor de los campesinos.<\/p>\n<p><strong>Da\u00f1os al agro<\/strong><\/p>\n<p>En medio de la pandemia, los comuneros sufrieron otro golpe. Entre octubre y noviembre del a\u00f1o pasado se registr\u00f3 una prolongada sequ\u00eda que impidi\u00f3 el inicio del sembr\u00edo de productos de pan de llevar en sus chacras, que solo producen con las lluvias a falta de sistemas de irrigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No es una novedad. El 75 % de tierras cultivables de la regi\u00f3n, precisa un reporte de la Gerencia Regional de Agricultura del Cusco, solo producen si hay lluvias. Solo el 25 % cuenta con sistemas de riego.<\/p>\n<p>Cuando ya pudieron sembrar, vino otro fen\u00f3meno de la naturaleza. Una serie de heladas \u201cquem\u00f3\u201d los cultivos y eso impidi\u00f3 una adecuada producci\u00f3n. \u201cLos productos ya no son del tama\u00f1o normal, sino m\u00e1s peque\u00f1os porque fueron quemados por las heladas. Eso no se puede vender\u201d, dijo Yobana.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la dirigenta habr\u00e1 baja producci\u00f3n de ma\u00edz y verduras. \u201cAhora los comuneros no tienen dinero para seguir produciendo, ese es el problema que tenemos\u201d, asegur\u00f3.<\/p>\n<p>No solo el \u00e1rea rural sufri\u00f3 con la pandemia. Juan Carlos Quirita, ex presidente del Frente \u00danico de la Juventud Espinarense K&#8217;ana (Fujek) y actual secretario del Comit\u00e9 de Lucha de Espinar, record\u00f3 que en la ciudad de Yauri muchas personas dedicadas a la venta de gelatinas, agua, comerciantes, etc., tuvieron que dejar sus actividades. \u201cMuchas familias se quedaron sin ingresos y no pudieron atender a sus familias como deb\u00eda ser\u201d, precisa el joven dirigente espinarense.<\/p>\n<p><strong>Miner\u00eda y protestas <\/strong><\/p>\n<p>Un problema com\u00fan a Espinar y Chumbivilcas es la falta de soluci\u00f3n de las demandas planteadas por los ciudadanos y autoridades a las empresas mineras Antapaccay Glencore, que opera en suelo K\u2019ana, y Hudbay Minerals que posee su mina Constancia en territorio chumbivilcano.<\/p>\n<p>Adicionalmente, hay algunos distritos donde persiste el conflicto con la minera MMG Las Bambas, que opera en Apur\u00edmac, pero usa el Corredor Vial Sur para el traslado de los minerales hacia el puerto de Matarani (Arequipa).<\/p>\n<p>Al menos cuatro mesas de di\u00e1logo estaban en curso entre las dos provincias, el Gobierno nacional y las tres empresas mineras para resolver las demandas ciudadanas. Sin embargo, estas han sido suspendidas a causa de la segunda ola de la COVID-19.<\/p>\n<p>El Ministerio de Energ\u00eda y Minas (Minem) dispuso que las mesas sigan funcionando, pero en forma virtual. La medida ha sido rechazada por varios dirigentes, porque, se\u00f1alan, no garantiza un adecuado intercambio de posiciones ni una verdadera participaci\u00f3n de las organizaciones sociales.<\/p>\n<p>El dirigente Juan Carlos Quirita dijo que hay algunos dirigentes que no tienen un buen manejo de la tecnolog\u00eda para las reuniones virtuales. \u201cMuy aparte de ello, que es lo principal, en las provincias altoandinas no se cuenta con una buena se\u00f1al de internet. Hemos practicado con el Minem para la reformulaci\u00f3n del Convenio Marco y otras mesas, pero el problema es que se cortaba el internet o la l\u00ednea era muy baja y no se pod\u00eda escuchar a los participantes\u201d, explic\u00f3.<\/p>\n<p>En efecto, el servicio de internet en provincias del Cusco es deficiente. Un ejemplo: en el 2020, seg\u00fan la Gerencia Regional de Educaci\u00f3n, en Espinar no pudieron acceder a clases virtuales -por problemas de acceso a internet- 904 estudiantes de Espinar y 2485 en Chumbivilcas.<\/p>\n<p>\u201cEl Gobierno y las empresas mineras est\u00e1n usando como excusa para no implementar las mesas de di\u00e1logo para atender las demandas de la provincia de Espinar. Es una excusa para no sentarse a dialogar\u201d, anota Juan Carlos Quirita.<\/p>\n<p>La mesa de di\u00e1logo, instada el 7 de agosto del a\u00f1o pasado como resultado de casi un mes de protestas en Espinar, fue abandonada por el Ejecutivo y la empresa minera sin resolver los problemas integrales de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n inmediata a las personas afectadas por metales t\u00f3xicos en la sangre, la reformulaci\u00f3n del Convenio Marco y la ampliaci\u00f3n del proyecto Corocohuaycco son parte de las demandas que hasta hoy no son atendidas.<\/p>\n<p>A esto, el presidente de la Federaci\u00f3n Interprovincial de Defensa Territorial y de Ambiente de Cotabambas \u2013 Chumbivilcas \u2013 Espinar \u2013 Paruro y Grau, Luciano Ataucuri Ch\u00e1vez, agrega que las cosas pueden agravar si no hay una atenci\u00f3n adecuada a las mesas de di\u00e1logo. \u201cNo es nada productivo. Y ellos est\u00e1n empeorando esta situaci\u00f3n. El 20 (de este mes) habr\u00e1 una reuni\u00f3n en Chumbivilcas para evaluar la suspensi\u00f3n del di\u00e1logo presencial\u201d, record\u00f3.<\/p>\n<p>Hoy, en medio de la segunda ola, parece ser inminente la reactivaci\u00f3n de los conflictos socioambientales que muestran, una vez m\u00e1s, que el Gobierno prioriza el sector minero antes que proteger los derechos de las poblaciones locales y comunidades originarias cuyas voces no callan.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1rea de Comunicaci\u00f3n, Incidencia y G\u00e9nero Desde que empez\u00f3 el estado de emergencia por la COVID-19, muchas localidades de Chumbivilcas y Espinar afrontaron la p\u00e9rdida de sus productos y la descapitalizaci\u00f3n, as\u00ed como los efectos de los conflictos con las empresas mineras que siguieron operando sin muchas restricciones. 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