{"id":4173,"date":"2020-01-06T18:19:54","date_gmt":"2020-01-06T23:19:54","guid":{"rendered":"http:\/\/derechosinfronteras.pe\/?p=5324"},"modified":"2020-01-06T18:19:54","modified_gmt":"2020-01-06T23:19:54","slug":"2019-reconociendo-la-violencia-contra-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/2019-reconociendo-la-violencia-contra-las-mujeres\/","title":{"rendered":"2019: Reconociendo la violencia contra las mujeres"},"content":{"rendered":"<p>El 2019 fue un a\u00f1o donde la palabra \u201cmujer\u201d fue sin\u00f3nimo de violencia. No hubo semana en que noticieros y titulares no publiquen rostros de mujeres violentadas, violadas, desaparecidas y\/o asesinadas. Cuando se habla de mujer, se habla de violencia, se habla de v\u00edctima, se habla de impunidad. Pero las mujeres tambi\u00e9n tomaron la voz, se escuch\u00f3 \u00a1basta ya!, se escuch\u00f3 indignaci\u00f3n, se escuch\u00f3 furia y se vi\u00f3 su resistencia.<\/p>\n<p>La violencia, a\u00f1o tras a\u00f1o, se ha estado sacando del espacio personal y familiar al espacio p\u00fablico. Donde debe estar, donde nace, donde se justifica y se reproduce. Desde enero 2019 hasta octubre, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables registr\u00f3 127417 denuncias de violencia contra la mujer y 6415 casos de violencia sexual. Hasta noviembre de este a\u00f1o, se reportaron 152 casos de feminicidios, la cifra m\u00e1s alta en la \u00faltima d\u00e9cada que ha dejado 189 menores de edad en situaci\u00f3n de abandono.<\/p>\n<p>Casos emblem\u00e1ticos, como fue la denuncia de una adolescente en el mes de noviembre contra tres polic\u00edas por violaci\u00f3n, resaltaron que la violencia tambi\u00e9n existe en espacios p\u00fablicos y que los agresores incluyen a representantes del Estado, docentes de colegios y universidades, como a oficiales de seguridad, generando el lema \u201cel Estado me viola, mis amigas me cuidan\u201d. La promulgaci\u00f3n de este lema a nivel nacional solt\u00f3 como una ola, la frustraci\u00f3n acumulada por muchas mujeres que mantuvieron estas violaciones en silencio.<br \/>\nEstos casos junto con las constantes publicaciones de las cifras repugnantes sobre la magnitud de la violencia, ha reconocido a nivel nacional que la violencia contra la mujer es una problem\u00e1tica de la sociedad, como una plaga que vive en todo sector, afectando a ricos, pobres, profesionales y analfabetos.<\/p>\n<p>Toda mujer est\u00e1 expuesta a violencia y que esta se manifiesta de distintas maneras: f\u00edsica, sexual, econ\u00f3mica y psicol\u00f3gica, y se cometen en el hogar, en la calle, en la escuela, en el trabajo y hasta en las comisar\u00edas. La violencia tambi\u00e9n es cotidiana y p\u00fablica. Frente a esta realidad, en julio del 2019 se aprob\u00f3 el decreto supremo que aprueba la Ley N\u00b0 27942, de Prevenci\u00f3n y Sanci\u00f3n del Hostigamiento Sexual.<\/p>\n<p><strong>Las mujeres del sur andino.<\/strong><\/p>\n<p>En el sur andino, las mujeres viven la violencia de manera m\u00e1s aguda, por la intersecci\u00f3n de distintas discriminaciones contra ellas: por ser pobre, rural y originaria. Sin embargo, este a\u00f1o, han logrado dos avances hist\u00f3ricos en la defensa de sus derechos. En Noviembre 2019 se di\u00f3 la sentencia que prohibe la emisi\u00f3n del programa \u201cLa Paisana Jacinta\u201d, esta denuncia fue interpuesta por un colectivo de mujeres de la provincia de Canchis. La sentencia reconoci\u00f3 que el programa transgrede derechos de las mujeres ind\u00edgenas andinas, como el derecho-principio de dignidad humana, a la igualdad y la no discriminaci\u00f3n o el derecho al honor y la buena reputaci\u00f3n, entre otros.<\/p>\n<p>Por otro lado, la lucha larga y constante de mujeres de la provincia de Espinar, quienes por a\u00f1os han denunciado la contaminaci\u00f3n ambiental y la afectaci\u00f3n de metales t\u00f3xicos en su salud, se reconoci\u00f3 en diciembre \u00faltimo, con el fallo que respeta el derecho de las comunidades a la vida, salud e integridad f\u00edsica. Si bien este es un logro colectivo, cabe reconocer el papel importante que tuvieron las mujeres, como Melchora Surco, cuyas demandas, esfuerzos y sacrificios fueron pilares para que la demanda contin\u00fae por cinco a\u00f1os, a pesar de enfrentar amenazas y acciones para deslegitimarla.<\/p>\n<p>Estas sentencias evidencian avances en la lucha por los derechos de las mujeres, pero solo dan luz a un porcentaje m\u00ednimo de lo que ellas emprenden todos los d\u00edas, las luchas y logros m\u00e1s \u00edntimos. Como la presidenta de la Asociaci\u00f3n de Mujeres Defensoras de la Cultura y Territorio K\u2019ana, Esmeralda Larota, resalt\u00f3 al ser cuestionada sobre \u2018\u00bfQu\u00e9 hacen las mujeres frente a las situaciones que viven?\u201d durante la presentaci\u00f3n, en Espinar-Cusco, del libro \u2018Mujeres, Miner\u00eda y Salud Mental\u2019. Esmeralda respondi\u00f3 textualmente que \u2018al igual que la violencia es cotidiana, tambi\u00e9n lo es la resistencia, es apoyarnos entre nosotras, es reunirse, es compartir y es organizarse\u2019<br \/>\nY esto es cierto. En el corredor minero, territorios donde intereses privados de empresas mineras alteran el tejido social, toda discriminaci\u00f3n existente es profundizada y las violencias contra las mujeres son m\u00faltiples.<\/p>\n<p>Durante una discusi\u00f3n sobre lo que se le dice a ni\u00f1as y ni\u00f1os al crecer, una mujer de Espinar coment\u00f3 \u201cella va a sufrir igual que yo\u201d. Y no se refiri\u00f3 solo a las violencias que sufri\u00f3 al crecer como los golpes y tocamientos indebidos que recibi\u00f3 de ni\u00f1a, la carga de responsabilidades que le asignaban por ser mujer, la educaci\u00f3n que no recibi\u00f3 por ser mujer, pero tambi\u00e9n lo que enfrenta ahora, como los golpes que sufre a manos de su pareja, la falta de oportunidades econ\u00f3micas que tiene por ser mujer, a ser objeto de burlas y chistes de varones cuando trata de opinar en una asamblea, a la inseguridad que siente por los miramientos y comentarios insinuadores que recibe de varones migrantes, a la coima que el polic\u00eda le solicito cuando denunci\u00f3 agresiones f\u00edsicas por su pareja, al maltrato que recibe de los doctores cuando denuncia una violaci\u00f3n, a la dificultad que tiene en vender sus productos en el mercado por estar contaminados, al temor que siente cuando defiende sus derechos. Toda una vida de violencia, por ser mujer.<\/p>\n<p>Estos territorios mineros tambi\u00e9n exponen a las mujeres a riesgos adicionales, por ser espacios de alta conflictividad e inestabilidad social. Por ejemplo, en octubre, Higida Humpire perdi\u00f3 su ojo durante un paro de las comunidades de Paruro, quienes denunciaban las afectaciones negativas causadas por camiones encapsulados que transitan frente a sus comunidades d\u00eda tras d\u00eda. Algunas mujeres despu\u00e9s reportaron que este acto se us\u00f3 contra ellas para incitarles miedo y restringir su participaci\u00f3n en manifestaciones. En noviembre, est\u00e1 situaci\u00f3n de conflicto dio a que se declare la zona bajo estado de emergencia. Informes de las comunidades incluyeron denuncias de acoso sexual por militares a ni\u00f1as en camino al colegio, e intrusiones a hogares intimidando a mujeres para que les cocinen.<\/p>\n<p>La vulneraci\u00f3n de los derechos de la mujer, por medio de la violencia, es una herramienta para dominar y controlar su cuerpo, su opini\u00f3n, su decisi\u00f3n y su libertad. Sin embargo, el a\u00f1o que termina marc\u00f3 un cambio de perspectiva nacional, reconociendo que la violencia no es un problema de unos cuantos, pero \u00bfQue nos espera 2020? Pues, seguir construyendo, usar todo lo que se ha logrado para exigir la equidad de g\u00e9nero en todo espacio, p\u00fablico y privado, hacer que las normas se traduzcan en procesos tangibles con presupuestos, reconocer a los agresores -incluye al Estado, las empresas, hacer visible la violencia agudizada que viven las mujeres m\u00e1s vulnerables y apoyar sus esfuerzos, incentivar espacios de organizaci\u00f3n de mujeres y de aliados varones.<\/p>\n<p>Aunque nos falta mucho para llegar a la igualdad de g\u00e9nero, tenemos que seguir avanzando, porque la generaci\u00f3n anterior no pod\u00eda hablar de violencia y ahora s\u00ed, usemos esto para no tolerar su normalizaci\u00f3n, es un delito y no podemos esperar a una nueva generaci\u00f3n para que finalmente la mujer pueda vivir sin violencia\u2022<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 2019 fue un a\u00f1o donde la palabra \u201cmujer\u201d fue sin\u00f3nimo de violencia. No hubo semana en que noticieros y titulares no publiquen rostros de mujeres violentadas, violadas, desaparecidas y\/o asesinadas. Cuando se habla de mujer, se habla de violencia, se habla de v\u00edctima, se habla de impunidad. Pero las mujeres tambi\u00e9n tomaron la voz, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4174,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4173","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"blocksy_meta":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Mujeres.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4173"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4173\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4174"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4173"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}