{"id":4728,"date":"2018-02-13T12:02:14","date_gmt":"2018-02-13T17:02:14","guid":{"rendered":"http:\/\/derechosinfronteras.pe\/?p=3509"},"modified":"2018-02-13T12:02:14","modified_gmt":"2018-02-13T17:02:14","slug":"balance-2017-poder-minero-y-represion-estatal-conflicto-y-criminalizacion-en-el-corredor-minero-del-sur-peruano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/balance-2017-poder-minero-y-represion-estatal-conflicto-y-criminalizacion-en-el-corredor-minero-del-sur-peruano\/","title":{"rendered":"Balance 2017: Poder minero y represi\u00f3n estatal. Conflicto y criminalizaci\u00f3n en el corredor minero del Sur Peruano"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Jos\u00e9 Antonio Lapa Romero,\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 <\/strong><strong>\u00c1rea de Comunicaci\u00f3n e Incidencia DHSF \u2013 Cusco<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Per\u00fa, en los \u00faltimos a\u00f1os, se ha dado un viraje en la concentraci\u00f3n de inversi\u00f3n, concesiones, explotaci\u00f3n, conflictos y criminalizaci\u00f3n hacia el sur. Este viraje al sur y en especial en el denominado \u201ccorredor minero\u201d, ha constituido un campo econ\u00f3mico donde domina el capital internacional legitimado y promovido por el Estado capitalista peruano, y un campo pol\u00edtico donde a nivel local se estructura el poder hegem\u00f3nico minero atravesado por permanentes momentos de disputa, movilizaci\u00f3n, conflicto y vulneraci\u00f3n de derechos. As\u00ed, el corredor minero, circula el capital, las ganancias, el poder minero, la coerci\u00f3n, la represi\u00f3n estatal y los sue\u00f1os de desarrollo de la poblaci\u00f3n a\u00fan esquivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>1. Capital minero internacional en el corredor minero<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn el Per\u00fa el sector minero representa el 65% del total de las exportaciones (26 mil millones de d\u00f3lares), genera 174,126 empleos directos (61, 873 por compa\u00f1\u00edas y 112,253 por contratistas) y se ha constituido en el poder econ\u00f3mico m\u00e1s influyente del pa\u00eds que estructura el milagroso modelo peruano. Poder econ\u00f3mico que ha venido influyendo sobre los sucesivos gobiernos \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d y la constituci\u00f3n del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nDe la cartera de proyectos de 51 mil millones de d\u00f3lares, 48 mil millones est\u00e1n concentrado en el sur. La producci\u00f3n del capital internacional de 5 empresas en el 2016 representaron el 65% de la producci\u00f3n de cobre, 1,519,200 de 2,353,859 TMF: Cerro Verde (EEUU), Southern Per\u00fa Cooper Corporation (M\u00e9xico y EEUU), MMG Las Bambas (China), Glencore (Suiza), Hudbay (Canada). Estas tres \u00faltimas en el sur del Per\u00fa han configurado el corredor minero desde Cotambambas (Apurimac), Chumbivilcas (Cusco), Espinar (Cusco) y llegando hasta el puerto de Matarani (Arequipa). Configuraci\u00f3n geogr\u00e1fica y econ\u00f3mica donde fluyen diariamente m\u00e1s de 500 camiones denominados \u201cencapsulados\u201d trasladando concentrados de cobre generando impactos ambientales y econ\u00f3micos (polvareda que afecta pastos, cultivos y personas que se encuentran en el trayecto de la carretera). Corredor minero articulado d\u00e9bilmente a las econom\u00edas agrarias fundamentalmente de subsistencia y donde los campesinos solo ven pasar la ruta del capital minero. El poder minero internacional y los intereses econ\u00f3micos en juego han configurado este corredor en estrat\u00e9gico para la econom\u00eda y el Estado ha intensificado su acci\u00f3n empleando la fuerza, la represi\u00f3n estatal y la inversi\u00f3n p\u00fablica para desmovilizar con el objetivo de crear condiciones de estabilidad pol\u00edtica y social para el desarrollo del capital minero en una imaginada paz perpetua y ausencia de conflictos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>2. El rol del Estado: entre la fuerza y el consenso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEl Estado y el gobierno se mueven en direcci\u00f3n del capital minero, legitimando y empleando el aparato pol\u00edtico, represivo y legal para defender sus intereses. As\u00ed, dado la constituci\u00f3n estrat\u00e9gica del corredor minero, al involucrar los intereses de empresas mineras internacionales y habi\u00e9ndose constituido un Estado dependiente, el Estado peruano viene actuando, por un lado, con dos mecanismos que se han vuelto parte de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica cotidiana del Estado en el corredor minero: fuerza y consenso. En efecto, en el conflicto de Espinar (2012), Cotabambas (2015), y los conflictos en Chumbivilcas (2016), el Estado ha empleado la represi\u00f3n, la coerci\u00f3n y la denuncia de l\u00edderes, dirigentes y autoridades con la finalidad de desmovilizar, desestructurar y contener la protesta social, y en paralelo (o posteriormente al conflicto) a trav\u00e9s del dialogo comprometer millones de soles, \u201clluvia de inversiones\u201d, financiar \u201cmatriz o planes de desarrollo\u201d, con el objetivo pol\u00edtico de legitimar y desmovilizar la protesta y por lo tanto crear mejores condiciones sociopol\u00edticas para el desarrollo del capital minero, es decir, evitar la paralizaci\u00f3n y la afectaci\u00f3n de los intereses del capital minero: Espinar (Mil 600 millones) y Chumbivilcas (2 mil 700 millones en el 2017).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPor otro lado, se ha vuelto una pr\u00e1ctica pol\u00edtica recurrente la declaratoria de estados de emergencia por los gobiernos cada vez que se moviliza la poblaci\u00f3n por la afectaci\u00f3n de sus derechos en el corredor minero: distrito de Coporaque de la provincia de Espinar (febrero 2017), provincia de Cotabambas, (febrero 2017), distritos de Haquira, Mara y Chalhuahuacho de la provincia de Cotabambas (Agosto 2017 hasta la actualidad), y distrito de Capacmarca de la provincia de Chumbivilcas (setiembre 2017). Estados de emergencia cuyo objetivo central es impedir la afectaci\u00f3n de los intereses del capital minero, sin resolver lo que da origen a las movilizaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAdem\u00e1s, en el corredor minero se ha privatizado el uso de la fuerza p\u00fablica. As\u00ed, Glencore (antes Xstrata Tintaya), Hudbay y MMG Las Bambas tiene convenios con la polic\u00eda, que no solo implica la asignaci\u00f3n de personal de la polic\u00eda (y tambi\u00e9n de inteligencia en el caso de Glencore) para actuar a favor de los intereses del capital minero, sino que el rol de imparcialidad del Estado tiende a borrarse, mostr\u00e1ndose con claridad que los intereses del capital son los intereses del Estado y que los intereses del Estado son los intereses del capital, lo que niega la posibilidad de un Estado liberal y afirma un Estado capitalista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong>3. Conflictos y criminalizaci\u00f3n en el corredor minero<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_3511\" aria-describedby=\"caption-attachment-3511\" style=\"width: 670px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3511 size-full\" src=\"http:\/\/derechosinfronteras.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/12-y-13-1.png\" alt=\"\" width=\"670\" height=\"464\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3511\" class=\"wp-caption-text\">En las redes sociales se filtraron fotos y videos, en la que miembros del Ej\u00e9rcito Peruano y trabajadores de la empresa minera compart\u00edan alimentaci\u00f3n. FUENTE: Internet<\/figcaption><\/figure>\n<p>La intensificaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n y producci\u00f3n minera en el corredor minero ha abierto al mismo tiempo otros escenarios de conflictos cuyos or\u00edgenes han sido fundamentalmente econ\u00f3micos y ambientales. As\u00ed, al conflicto de Espinar del 2012 se han sumado conflictos en Chumbivilcas (2016) y Cotabambas (2015 y antes). En efecto, seg\u00fan datos de la defensor\u00eda del pueblo del 2016, los conflictos socioambientales en Apur\u00edmac son 13 y Cusco 13. Estos conflictos han sido conflictos fundamentalmente de convivencia, es decir, por la disputa de las condiciones econ\u00f3micas, sociales y ambientales de la actividad minera en las zonas de operaci\u00f3n, dado que, las poblaciones, en general, no se oponen a la actividad minera, sino exigen su mayor articulaci\u00f3n econ\u00f3mica y aporte al desarrollo de las localidades, y el control de sus impactos ambientales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nCon los conflictos, tambi\u00e9n se vienen dando procesos de criminalizaci\u00f3n de la protesta social en el corredor minero. As\u00ed, en Espinar desde el 2010 se tiene alrededor de 3 ciudadanos, en Chumbivilcas m\u00e1s de 50 (luego del 2011, 2012 y 2014) y en Cotabambas mas de 20 (luego del 2015). Lo que muestra una pr\u00e1ctica recurrente del Estado y los gobiernos de envolver en procesos judiciales a los l\u00edderes (as) y dirigentes (as) denunci\u00e1ndolos por entorpecimiento al funcionamiento de v\u00edas, disturbios y asociaci\u00f3n il\u00edcita para delinquir, lo que genera efectos de desmovilizaci\u00f3n y desarticulaci\u00f3n sobre la representaci\u00f3n social\u2022<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4719,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4728","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"blocksy_meta":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/12-y-13-Foto-el-Comercio-e1518541005456.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4728"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4728\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}