{"id":5672,"date":"2015-11-25T13:50:33","date_gmt":"2015-11-25T18:50:33","guid":{"rendered":"http:\/\/derechosinfronteras.pe\/?p=677"},"modified":"2015-11-25T13:50:33","modified_gmt":"2015-11-25T18:50:33","slug":"pese-a-las-pruebas-medicas-el-gobierno-obvio-las-evidencias-en-el-caso-espinar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/derechosinfronteras.pe\/ingles\/pese-a-las-pruebas-medicas-el-gobierno-obvio-las-evidencias-en-el-caso-espinar\/","title":{"rendered":"Pese a las pruebas m\u00e9dicas, el Gobierno obvi\u00f3 las evidencias en el caso Espinar"},"content":{"rendered":"<p>En la provincia cusque\u00f1a de Espinar, cientos de pobladores viven con excesos de minerales en el cuerpo al pie de dep\u00f3sitos de relaves de las operaciones de la antigua Xstrata Tintaya, hoy en manos del gigante suizo Glencore. Pese a las pruebas m\u00e9dicas oficiales, en los \u00faltimos cinco a\u00f1os el gobierno peruano ocult\u00f3 las evidencias.<\/p>\n<p>\u2013Mam\u00e1 grande, yo tengo metales pesados. \u00bfA cu\u00e1nto los vender\u00e9? (\u2026) El ni\u00f1o no sabe que eso es una enfermedad para siempre, para su eterno (sic). No solo para \u00e9l, para sus hijos \u2013dice Melchora Surco Rimachi mientras aprieta los ojos llenos de l\u00e1grimas y de rabia\u2013. El ni\u00f1o piensa \u201csoy rico\u201d porque tengo metales pesados, pero \u00e9l no sabe lo que dice.<\/p>\n<p>Melchora reclama, Melchora se indigna, Melchora se quiebra y aun as\u00ed sale al frente. Ella es la abuela de Yedamel L\u00f3pez Champi, un ni\u00f1o que naci\u00f3 en la provincia de Espinar, en Cusco, y cuando apenas ten\u00eda siete a\u00f1os de edad las autoridades del sector Salud encontraron en su orina metales pesados como el plomo, el ars\u00e9nico, el cadmio y el mercurio, los cuatro calificados por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) como altamente cancer\u00edgenos para el ser humano. Tambi\u00e9n encontraron en esta prueba de laboratorio rastros de metales tan raros como el molibdeno, el cobalto, el estroncio, el cesio y el tungsteno.<\/p>\n<p>En octubre de 2010 el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protecci\u00f3n del Ambiente para la Salud (Censopas), que depende del Ministerio de Salud, recogi\u00f3 muestras de sangre y orina de cientos de pobladores de las comunidades de Huisa y Alto Huancan\u00e9, ubicadas entre los r\u00edos Salado y Ca\u00f1ip\u00eda, y a pocos metros de las operaciones de la entonces minera Xstrata Tintaya, que en mayo de 2013 se fusion\u00f3 con Glencore, el gigante suizo que controla el 50% del mercado mundial de cobre. En 2013, Censopas recogi\u00f3 nuevas muestras para otro informe, entre las que aparec\u00edan las del peque\u00f1o Yedamel que hoy tiene 10 a\u00f1os de edad y ya no vive en la comunidad campesina Alto Huancan\u00e9, donde creci\u00f3. Su familia lo llev\u00f3 a la ciudad de Espinar, para evitar que siga exponi\u00e9ndose a la contaminaci\u00f3n como varios otros pobladores. Ellos son los refugiados ambientales, los que viven la misma incertidumbre de las mujeres, hombres, ni\u00f1os y ancianos que no han podido huir.<\/p>\n<p>\u2013Vayamos donde vayamos ya tenemos metales, ya somos papa agusanada. \u00bfAd\u00f3nde voy a escapar? \u2013pregunta Melchora a sus 60 a\u00f1os en nuestra visita a Espinar, adonde Convoca lleg\u00f3 con el diario La Rep\u00fablica para investigar el impacto ambiental de la actividad minera en estas comunidades cusque\u00f1as.<\/p>\n<p>Este equipo accedi\u00f3 a nuevos documentos y los resultados de laboratorio de m\u00e1s de 100 pobladores que autorizaron su difusi\u00f3n, y que forman parte del estudio realizado por Censopas en 2013. Las cifras fueron llevadas al Excel para establecer nuevos hallazgos que luego se confrontaron con m\u00e9dicos, toxic\u00f3logos y los funcionarios involucrados. Esta es la primera parte de una investigaci\u00f3n que revela que han pasado cinco a\u00f1os en los que las negligencias y medias verdades impidieron que los comuneros de Espinar, incluso, encontraran una soluci\u00f3n m\u00e9dica por su cuenta.<\/p>\n<p>Cuerpos de minerales<\/p>\n<p>Los excesos de metales contaminantes en los cuerpos de cientos de pobladores de Alto Huancan\u00e9 y Huisa han sido largamente probados en dos informes de Censopas. Lo que esta instituci\u00f3n encontr\u00f3 en su primer estudio de 2010 fue el detonante de un conflicto social con muertos y heridos en Espinar que, a\u00fan hoy, no tiene soluci\u00f3n: el 100% de las personas que fueron sometidas al examen estuvieron expuestas a ars\u00e9nico (332 muestras), mercurio (231), cadmio (254) y plomo (492), mientras que 29 de estas muestras superaron los par\u00e1metros establecidos por la Organizaci\u00f3n Mundial de Salud para ars\u00e9nico, 24 para mercurio, 11 para cadmio y 9 para plomo. Estos pobladores, sin embargo, no llegaron a saber que ten\u00edan metales pesados sino hasta mayo de 2013. Y nunca lo hubieran sabido si es que el proyecto minero Quechua, subsidiaria de la cupr\u00edfera japonesa Pan Pacific, no le hubiese encargado a Censopas hacer este estudio como parte de sus actividades de exploraci\u00f3n debido a que la zona de influencia se superpon\u00eda a las operaciones de la mina Tintaya.<\/p>\n<p>En 2013, Censopas hizo un nuevo estudio por encargo de la mesa de di\u00e1logo de Espinar, que se cre\u00f3 para dar soluci\u00f3n al conflicto social. Esta vez se recogieron 180 muestras de orina. Entre ellas, la de Yedamel. En todas se detectaron excesos en por lo menos uno de los diecisiete metales analizados, y en 52 casos se hallaron niveles por encima de los par\u00e1metros de la OMS. Los minerales m\u00e1s recurrentes fueron ars\u00e9nico y plomo. Ambos se registraron en 32 casos de acuerdo a un an\u00e1lisis realizado por Convoca a partir de los resultados de los laboratorios del CDC (Center for Disease Control and Prevention) de los EEUU, adonde Censopas envi\u00f3 las muestras luego de recolectarlas en enero de 2013.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis confirm\u00f3 lo que ya se sab\u00eda desde 2010 para el plomo, el ars\u00e9nico, el mercurio y el cadmio. Pero, adem\u00e1s, arroj\u00f3 resultados sorprendentes sobre la exposici\u00f3n de las comunidades de Espinar a sustancias como el uranio y el molibdeno, y otras nueve sustancias para las que los donantes de muestras no hab\u00edan suscrito consentimientos informados.<\/p>\n<p>De los 17 metales, las evaluaciones consentidas de seis sustancias fueron entregadas a los pobladores luego de que se hicieron p\u00fablicos en la mesa de di\u00e1logo, en agosto de 2013, mientras que los otros 11 quedaron en poder de Censopas, y no se entregaron hasta diciembre de 2014.<\/p>\n<p>Las personas examinadas recibieron las constancias de los resultados sin sellos. La doctora Mar\u00eda del Carmen Gasta\u00f1aga, quien era la directora de Censopas cuando se hizo el estudio de 2010, dijo a Convoca que esta instituci\u00f3n solo sirvi\u00f3 de intermediaria entre el CDC y los investigadores Carlos S\u00e1nchez Zavala y Fernando Osores, quienes estuvieron a cargo del trabajo. S\u00e1nchez dijo que eso era \u201ctotalmente falso\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNos han mandado (los resultados) as\u00ed como burla, sin firma\u201d, dice Santusa No\u00f1onca de Kana, que vive a 360 metros de la presa de relaves de Camaccmayo en Alto Huancan\u00e9. Las filtraciones de agua amarillenta est\u00e1n empozadas en el patio y uno de los cuartos de la casa de Santusa. \u201cYo le he preguntado al se\u00f1or Pulgar Vidal (ministro del Ambiente): \u00bfAs\u00ed con esta filtraci\u00f3n, con esta agua apestando, as\u00ed vamos a vivir?, \u00bfy a cu\u00e1nto de kilometraje tiene que vivir de la relavera la gente?\u201d, cuenta Santusa al recordar que el ministro visit\u00f3 su casa.<\/p>\n<p>En mayo de 2012, el ministro del Ambiente asegur\u00f3 que el estudio de Censopas no se realiz\u00f3 en el \u00e1rea de influencia de la entonces minera Xstrata. Hoy, despu\u00e9s de m\u00e1s de tres a\u00f1os, el viceministro de gesti\u00f3n ambiental, Mariano Castro, reconoci\u00f3 en una respuesta enviada anoche v\u00eda correo, que algunas comunidades como Huisa, \u201cse ubican en la intersecci\u00f3n del \u00e1rea de influencia\u201d del proyecto Quechua y de Tintaya Antapaccay.<\/p>\n<p>Hay decenas de comuneros con metales en el cuerpo que viven en el sector Paccpaco, de Alto Huancan\u00e9, incluso a apenas 100 metros del dep\u00f3sito de relaves mineros Camaccmayo, que estuvo en manos de Xstrata Tintaya, seg\u00fan las coordenadas recogidas por Convoca en la zona.\u00a0 Lo mismo sucede en el sector Chipta de la comunidad Huisa, donde Ceferino Kana Achiri vive con su esposa Teresa y sus dos hijos al frente del dep\u00f3sito de relaves Huinipampa.<\/p>\n<p>En resoluciones de sanci\u00f3n ratificadas por el Organismo de Evaluaci\u00f3n y Fiscalizaci\u00f3n Ambiental (OEFA), entre 2010 y 2014, aparecen por lo menos tres infracciones relacionadas a malos manejos de la empresa de estos dep\u00f3sitos de desechos mineros. Entre las faltas m\u00e1s recurrentes detectadas dentro y fuera de la mina en siete procesos sancionadores, figuran el incumplimiento de normas de protecci\u00f3n ambiental, descargas de efluentes, vertimiento de relaves y afectaci\u00f3n del suelo natural.<\/p>\n<p>La compa\u00f1\u00eda minera Antapaccay respondi\u00f3 \u201cque no tiene responsabilidad sobre la contaminaci\u00f3n de Espinar\u201d y que la presencia de \u201cmuy pocos metales pesados\u201d en las aguas se debe a \u201cun origen geol\u00f3gico o natural\u201d, de acuerdo a un informe de monitoreo sanitario ambiental realizado en 2013 como parte de la mesa de di\u00e1logo.<\/p>\n<p>Pruebas m\u00e9dicas<\/p>\n<p>Las decenas de comuneros entrevistados se han quejado de que los m\u00e9dicos de Espinar les han dicho que no tienen nada pese a las altas concentraciones de metales en sus cuerpos. Ellos no les creen, intuyen el riesgo. De forma natural el cuerpo humano tiende a excretar los metales pesados que ingresan al organismo, sea por el sudor, la orina, o las heces.\u00a0 Aquellos metales que son m\u00e1s dif\u00edciles de filtrar se \u201cquelan\u201d, es decir, nuestro cuerpo los captura y los saca de la circulaci\u00f3n del torrente sangu\u00edneo, y luego los acumula en diversos tejidos queloides o en los huesos. Se trata de un proceso que depende en gran medida del tiempo y la intensidad de la exposici\u00f3n. Si la exposici\u00f3n a metales pesados y otras sustancias ha sido demasiado larga y constante, y ha sobrepasado la capacidad de nuestro cuerpo para procesarlos, es posible que lo que se acabe por formar en nuestro organismo \u2013por usar una met\u00e1fora\u2013 sea una bomba de tiempo. As\u00ed lo explica el doctor Ra\u00fal Loayza, coordinador del laboratorio de ecotoxicolog\u00eda de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.<\/p>\n<p>Puede que hoy la bomba est\u00e9 desactivada, y que esas personas, de continuar expuestas a la contaminaci\u00f3n, acumulen los metales en los tejidos queloides y en los huesos durante a\u00f1os, y que no pase nada. El bi\u00f3logo Carlos S\u00e1nchez Zavaleta puso el ejemplo de un ni\u00f1o de La Oroya que ten\u00eda cuatro veces m\u00e1s plomo en la sangre de lo que la OMS recomienda para una vida saludable. Con esos niveles de plomo, el ni\u00f1o deb\u00eda tener c\u00e1ncer o serios problemas neurol\u00f3gicos. Sin embargo, no presentaba s\u00edntomas. Lo innegable es que las posibilidades de que ese peque\u00f1o desarrolle el c\u00e1ncer se multiplican. Si los queloides que a\u00edslan estos metales pesados de nuestro organismo fallan, y el metal se activa, es altamente probable que esos tejidos devengan en un c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>\u201cLos est\u00e1ndares de la OMS lo que nos dicen\u201d, explica Loayza, \u201ces qu\u00e9 tanta cantidad de plomo (o de otros tres metales: mercurio, ars\u00e9nico y cadmio) podemos soportar sin arriesgar nuestra salud\u201d. Lo dicho por el experto cobra relevancia si se considera que desde julio de 2005 el Ministerio de Salud cuenta con un plan nacional para fortalecer la gesti\u00f3n ambiental y reducir el n\u00famero de muertos por contaminaci\u00f3n por plomo y otros metales pesados. En ese contexto, se aprobaron gu\u00edas de pr\u00e1ctica cl\u00ednica para el manejo de pacientes intoxicados de manera aguda y cr\u00f3nica con plomo, entre 2007 y 2011.<\/p>\n<p>El cuerpo humano no necesita del plomo, el ars\u00e9nico ni el mercurio para funcionar con normalidad. Y aunque los niveles encontrados de estos metales estuvieran por encima o por debajo de los l\u00edmites fijados por la OMS, el plan y las gu\u00edas obligaban al Estado a tomar medidas inmediatas. Convoca pregunt\u00f3 al respecto a Jos\u00e9 Bernable Villasante de la Direcci\u00f3n de Salud Regional del Cusco y \u00e9l respondi\u00f3 que las gu\u00edas no dan informaci\u00f3n detallada para tratamientos m\u00e9dicos. Esto es falso, las gu\u00edas incluso precisan el tratamiento seg\u00fan el nivel de exposici\u00f3n de los minerales.<\/p>\n<p>En un an\u00e1lisis sobre la situaci\u00f3n de salud del Cusco, que mand\u00f3 a hacer la propia Diresa de esta regi\u00f3n y fue publicado en 2013, aparece que la primera causa de mortalidad en la provincia de Espinar es por insuficiencias renales: de 799 defunciones registradas en Espinar en 2011, 97 fueron por este mal. Esta tendencia, dice el informe, \u201cestar\u00eda mostrando que en la provincia de Espinar estamos entrando en un proceso de transici\u00f3n epidemiol\u00f3gica\u201d y resalta que son poco usuales estas causas tan altas de mortalidad en la zona. La recomendaci\u00f3n fue que se hiciera una evaluaci\u00f3n de este patr\u00f3n de muertes. Los testimonios recogidos revelaron esta tendencia.<\/p>\n<p>Al filo del cierre de este reportaje el viceministro Castro asegur\u00f3 que la mesa de di\u00e1logo s\u00ed ha priorizado \u201cla salud de las personas\u201d y que incluso se ha elaborado un plan de acci\u00f3n de salud para Espinar. Pero los pobladores entrevistados cuestionan la atenci\u00f3n m\u00e9dica que han recibido hasta el momento. Sus razones, en la segunda parte de este informe.<\/p>\n<p>*Esta investigaci\u00f3n se hizo con la colaboraci\u00f3n de los periodistas Cristian Espinoza y Aram\u00eds Castro, as\u00ed como del doctor Fernando Osores y los expertos de CooperAcci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Gabriel Arriar\u00e1n y Milagros Salazar<\/strong><\/p>\n<p><strong>La Republica.<\/strong><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la provincia cusque\u00f1a de Espinar, cientos de pobladores viven con excesos de minerales en el cuerpo al pie de dep\u00f3sitos de relaves de las operaciones de la antigua Xstrata Tintaya, hoy en manos del gigante suizo Glencore. Pese a las pruebas m\u00e9dicas oficiales, en los \u00faltimos cinco a\u00f1os el gobierno peruano ocult\u00f3 las evidencias. 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