Coronavirus y el riesgo a la salud en el Corredor Minero del Sur

Foto: Internet

Por: Bióloga Karem Luque / DHSF

Han pasado 168 días desde que se dio el primer caso de coronavirus en el mundo, en un paciente de 55 años de la ciudad de Wuhan (China), y 59 días desde que llegó el caso 0 a Perú en un paciente de 25 años. Las cifras a nivel nacional nos indican que en la actualidad tenemos 47,372 casos confirmados al COVID-19 y con esto la pérdida de 1,344 peruanos al 5 de mayo[1]. En la región Cusco se han confirmado 237 casos positivos y 4 fallecidos[2].

Asimismo, el 25 de abril, a 40 días de la cuarentena, el virus empezó a aparecer en parte del corredor minero entre las provincias de Cotabambas en Apurímac y Espinar en Cusco. Eran ciudadanos/as que regresaban de otras regiones afectados/as por la crisis económica que afectó a más del 70 % de la población peruana. Por otro lado, el 26 de abril se confirmaron los 18 primeros casos positivos de COVID-19 en trabajadores de la unidad Minera Constancia, propiedad de HudBay, y 3 días después 8 trabajadores de la empresa Glencore Antapaccay dieron positivo para el virus.

Ambos casos reflejaban que no se había mantenido una clara comunicación ni articulación con las entidades de salud encargadas de elaborar e implementar protocolos para evitar el contagio, que lidera la Red de Salud de los ámbitos y sus respectivos Comando COVID-19. Además, las y los trabajadores denunciaron – a través de comunicados – que no se estaban siguiendo adecuadamente los protocolos laborales para proteger su salud. Pero, ¿qué implica que hoy nos fijemos en la situación de contagios en parte del corredor minero? La respuesta la detallamos en 2 puntos específicos.

  1. Situación de salud en Espinar y Chumbivilcas

Al 2016, una de las primeras causas de mortandad en la provincia de Espinar eran las enfermedades del sistema respiratorio con un 18.9 %, seguido de infarto agudo de miocardio con 12.7 %. Asimismo, en la provincia de Chumbivilcas el primer lugar de mortalidad fue ocupado por las enfermedades del sistema respiratorio (neumonías) con un 30.3 %[3].

Las cifras de morbilidad al 2018 en ambas provincias también incluían a las enfermedades del sistema respiratorio: 23 % de casos en Espinar y 22.7 % en Chumbivilcas.

Considerando que en ambas provincias prevalecen riesgos a la salud y a la vida por enfermedades respiratorias, un brote de coronavirus podría desencadenar daños irreversibles en poblaciones que apenas cuentan con hospitales y centros de salud en total abandono y precariedad, como muchos otros en las zonas del sur andino.

Foto: Andina

 

  1. Calidad de sus fuentes de agua

Una de las primeras recomendaciones para evitar el contagio del coronavirus es el constante lavado de manos y con una duración de 20 segundos. Y este es un aspecto importante a analizar, porque la Dirección Regional de Salud (Diresa) muestra que en Espinar existen 1300 centros poblados, de los cuales solo el 17.2 % cuenta con sistema de abastecimiento de agua y un 82.8 % no tiene el servicio. Existe entonces un consumo directo de fuentes de agua superficiales y subterráneas y que todo ello constituye un riesgo potencial sanitario para las comunidades. Además, al 2018, las inspecciones realizadas en la Planta de tratamiento Virgen de Chapi, que abastece a la zona urbana de Espinar, evidenciaron la presencia de metales tóxicos como arsénico, aluminio, manganeso y hierro por encima de los niveles permitida, es decir, excedían las normativas nacionales, esto sumado a la larga historia de contaminación por metales que se ha denunciado durante años en Espinar.

Así también en Chumbivilcas, la Diresa indica que la provincia está expuesta a 3 riesgos antropogénicos que puedan afectar su salud. Veamos.

1) La actividad minera de HudBay y la minera Ares que, a partir de la extracción, movimiento de tierras, disposición de aguas residuales, relaves mineros y pasivos ambientales ponen en riesgo la salud de la población.

2) También indican que existen 596 centros poblados con sistema de abastecimiento de agua y 926 no cuentan con estos sistemas de agua potable y el consumo directo que hacen son de manantes y ríos.

3) Producto de la actividad antropogénica los ríos están contaminados por las aguas residuales de las mineras que desembocan en sus ríos, así como las aguas servidas de la población. Esto sumado a que al 2018, a través de análisis en mandantes, se determinó que de 25 muestras tomadas en 6 hubo exceso de cadmio y en uno de hierro.

Río contaminado en la provincia de Espinar. Foto: La República – Miguel Gutierrez

Reflexiones finales

Considerando que en ambas provincias ya se tienen los primeros casos de COVID-19, sumado a una tasa de morbilidad y mortalidad alta para enfermedades del sistema respiratorio y con un deficiente abastecimiento de agua de calidad para prevenir el contagio, es necesario que en estas zonas del corredor minero se establezcan acciones inmediatas y a largo plazo para prevenir el daño y contribuir a erradicar los riesgos no solo por el coronavirus sino también por el “mineravirus”.

Estas acciones, por ejemplo, tienen que ver con la socialización de los protocolos sanitarios y de bioseguridad que se están implementando para las actividades mineras y que implica considerar a las comunidades para que ellas conozcan también estos documentos, por encontrarse en áreas de cercanía con los trabajadores de la empresa. Asimismo, implementar protocolos adecuados para las y los caminantes con las medidas sanitarias correspondientes. Finalmente, para garantizar el acceso al agua de calidad, es necesario que instancias como el OEFA y la ANA contribuyan en la fiscalización y sanción de los accidentes vehiculares en las zonas del corredor minero y que promueve una alta vulnerabilidad a los territorios y, por ende, a la salud de las comunidades.

 

Nota: Asimismo, para el día de hoy 5 de mayo la Diresa ha convocado a una reunión a todas las empresas mineras de la región Cusco para que se constituyan en unidades epidemiológicas informantes, así como para evaluar y verificar los planes de contingencia, prevención, control y vigilancia epidemiológica del COVID-19 y que todo esto esté dentro de los lineamientos del Ministerio de Salud (Minsa), que incluye la certificación de uso de las pruebas rápidas utilizadas.

 

[1] Fuente: MINSA (Información revisada al 05 de mayo a las 11:11 a.m.)

[2] Data reportada en el comunicado N° 36 de la DIRESA Cusco.

[3] Información tomada del documento técnico: Plan de acción de salud integral para la población en riesgo a metales pesados y metaloides, en las provincias de Espinar, Chumbivilcas y La Convención Cusco 2019 – 2021. DIRESA Cusco (2019)

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