Balance2017: COROCCOHAYCO, un nuevo proyecto para Espinar

Glencore viene extendiendo sus proyectos mineros en Espinar. Foto Diario Gestión

COROCCOHAYCO: un nuevo proyecto para Espinar

Entre la imposición, legitimación del Estado y la vulneración de derechos humanos

José Antonio Lapa Romero
Área de Comunicación e Incidencia DHSF – Cusco

Espinar a 100 años de su fundación, ha estado (y esta) atravesando en parte de su trayectoria histórica por conflictos, diálogos, acuerdos incumplidos, personas afectadas a su salud, contaminación ambiental, personas criminalizadas; la provincia es el vivo ejemplo del poder hegemónico minero, de la fragmentación y rearticulación de las organizaciones sociales, de la resistencia y lucha permanente, y recientemente de acciones coercitivas por parte de Glencore de querer imponer su nuevo proyecto minero.

En Espinar, Tintaya se encuentra en cierre, Antapaccay en operación1 y Coroccohuayco en elaboración de su Modificación del Estudio de Impacto Ambiental detallado-MEIA2. Proyecto que ha venido a tomar el nombre extenso de “Proyecto Minero Antapaccay Expanción Tintaya – Integración Coroccohuayco”, cuya extensión del nombre además tiene que ver con los beneficios tributarios que tiene (y tendría) el proyecto al formar parte de Antapaccay.

Según datos disponibles, es un proyecto minero a cielo abierto que tiene reservas de 290 millones de toneladas de una ley de cobre de 1.03%, y que implicará una capacidad de producción de 100 000 mil toneladas al año, un área efectiva de mina de 172 ha (de concesión de 10,665 ha)3 y una vida promedio de más de 25 años4.
¿A dónde va Coroccohuayco? Glencore en octubre a iniciado el proceso de realización de talleres informativos en el marco de la elaboración del MEIA del Proyecto Minero Antapaccay Expanción Tintaya – integración Coroccohuayco, que en síntesis significa que bajo el nuevo marco de competencias y normativa en el Perú el EIA detallado del proyecto Coroccohuayco que hasta el 2014 había formulado la empresa minera, ahora se ha convertido en una modificación del EIA del proyecto minero Antapaccay-Expansión Tintaya, conocido en la jerga ambiental como un MEIA, por lo que pasaría a estar bajo evaluación y certificación ambiental por el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE).

Este procedimiento administrativo que siguen las inversiones en el Perú, no tendría mayor novedad si es que detrás no se vinieran produciendo acciones que muestran el uso y abuso del poder minero y la violación de derechos fundamentales de las comunidades.

                 Glencore viene extendiendo sus proyectos mineros en Espinar. Foto Diario Gestión

En efecto, tal como manifiesta un representante de la comunidad Huini Coroccohuayco, “La empresa minera se había comprometido a realizar la línea base ambiental y social, pero hasta la fecha no ha realizado ningún recojo de información, cuando nos llegó Cartas Múltiples informándonos que el día 25 de octubre se realizaría la reunión informativa, nosotros respondimos según la decisión de la asamblea que tenía que suspenderse esta actividad. Todas estas cartas de respuesta fueron enviadas al correo del SENACE y comunicadas telefónicamente, a pesar de esta comunicación el día 24 de octubre por la noche, más o menos entre las 6 a 7 PM nos llega una carta Múltiple N° 025 – 2017 – SENACE-J/DCA fedatada por un Notario Público, donde se ratificaba la realización de la reunión informativa para el día siguiente”5.

El abuso de poder de la minera contradice el código de conducta de Glencore que afirma que “apoyamos y respetamos los derechos humanos de acuerdo con la Declaración Universal de Derechos Humanos. Defendemos la dignidad, las libertades fundamentales y los derechos humanos de nuestros empleados, contratistas y comunidades donde vivimos y trabajamos, así como de otras personas afectadas por nuestras actividades” – y además que ante cualquier inversión la participación de las comunidades no se reduce ni termina con los talleres informativos sino con algo fundamental y que las comunidades tiene que exigir, el derecho a la consulta, porque con este proyecto minero no solo están en juego 25 años más de minería en Espinar sino la afectación ambiental, económica y a los derechos humanos –y la aún pendiente resolución de los derechos violentados- y el desarrollo de la provincia que aún les es esquivo a la mayoría de la población espinarense•


 1 Según información del Anuario Minero 2016 del Ministerio de Energía y Minas (MEM), en el 2014 produjo 167,117 toneladas de cobre, el 2015 203,360 y el 2016 alcanzo 221,399. Producción superior al aprobado en su Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Consulta: 14 de noviembre de 2017 < http://www.minem.gob.pe/_publicacion.php?idSector=1&idPublicacion=543>
 2 Según información oficial del SENACE. Consulta: 14 de noviembre de 2017 <http://extranet.minem.gob.pe/>
 3 BNAMERICAS. Coroccohuayco. Consulta: 14 de noviembre de 2017 <https://www.bnamericas.com/project-profile/es/corocco huayco-coroccohuayco>
 4 GLENCORE. Antapaccay: del proyecto a la Operación. Proyectos en construcción, confianza en el futuro”. Consulta: 14 de noviembre de 2017 <https://www.convencionminera.com/perumin31/encuentros/topmining/jueves19/1630-luis-rivera.pdf>
 5 Entrevista realizada el 28 de octubre del 2017 a un representante de la comunidad de Huini Coroccohuayco. Entrevistador: DHSF.