De Espinar a Curahuasi: en busca de una atención digna en salud y con esperanza

Por: Liliana Peña

Los días 9 y 10 de septiembre, en el distrito de Curahuasi, departamento de Apurímac, 20 personas afectadas por la exposición a sustancias tóxicas, provenientes de la provincia de Espinar, Cusco, accedieron a una atención médica especializada en el Hospital Diospi Suyana. Esta jornada fue la continuidad de un proceso que comenzó entre el 16 y el 19 de junio del presente año en Espinar, donde 57 personas fueron evaluadas y de acuerdo de la gravedad de sus condiciones de salud, se priorizaron 20 casos que requerían atención urgente.

Esta primera etapa contó con la atención del Dr. Hugo Villa Becerra, reconocido por su experiencia y compromiso con las personas afectadas, así como con el trabajo articulado con el Centro de Salud de Yauri y su personal médico, quienes, pese a las limitaciones de infraestructura y recursos, continúan haciendo esfuerzos para responder a esta problemática de salud pública. Ellos constituyen la primera línea de atención y, aun en medio de muchas dificultades, sostienen diariamente el compromiso de atender a las personas y familias que necesitan respuestas.

Llegar al Hospital Diospi Suyana, un hospital que representa una esperanza en los Andes, significó mucho más que acceder a una atención médica. Para personas que durante años han esperado y exigido respuestas frente a sus problemas de salud, encontrar un espacio donde fueron recibidas con calidez, respeto y humanidad significó recuperar un poco de esperanza y sentir que su salud y sus vidas importan. Un aspecto especialmente importante fue contar con intérpretes tanto en Espinar como en Curahuasi, lo que permitió reducir la barrera del idioma y que las y los pacientes pudieran expresar en su propio idioma sus dolores, síntomas y preocupaciones. Ser escuchados y comprendidos también es parte de una atención digna.

Esta experiencia demuestra que la articulación y la solidaridad pueden abrir caminos y hacer posible que quienes durante años han esperado puedan acceder a una atención especializada. Sin embargo, estos esfuerzos no pueden sustituir la responsabilidad del Estado, las personas afectadas por los impactos de las actividades extractivas necesitan una atención de salud oportuna, integral e intercultural, que responda a una problemática que lleva décadas afectando a territorios como Espinar. El Estado peruano tiene la responsabilidad de fortalecer y garantizar un sistema de salud capaz de responder de manera adecuada a los impactos que generan las actividades extractivas en los territorios y en la vida de las personas.

Un profundo agradecimiento al Hospital Diospi Suyana y, de manera particular, a sus fundadores, la Dra. Martina John y el Dr. Klaus John, por abrir sus puertas y recibir a estas personas con tanta humanidad; al Dr. Hugo Villa Becerra, al Centro de Salud de Yauri y su personal médico, y a todas las personas que hicieron posible este proceso. Cada llamada, cada coordinación y cada esfuerzo detrás de estas jornadas tuvo un propósito: que quienes llevan tanto tiempo esperando pudieran sentirse, por un momento, escuchados, atendidos, cuidados y acompañados.

Desde Derechos Humanos Sin Fronteras, continuaremos acompañando a las personas afectadas y exigiendo que el Estado asuma su responsabilidad de garantizar el derecho a la salud de quienes viven y han vivido los impactos de las actividades extractivas en el Perú.

Porque detrás de cada paciente hay una vida, una familia y una historia de lucha. Y mientras esa lucha continúe, también seguirá viva la esperanza.

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